Moquillo en Perros | Síntomas y tratamiento

Moquillo en Perros | Síntomas y tratamiento

Moquillo en Perros

Moquillo en Perros | Síntomas y tratamiento

El moquillo, también conocido como distemper​ o enfermedad de Carré, es una enfermedad infectocontagiosa de origen viral, que afecta a animales de las familias (aunque no a los gatos domésticos, que sufren otras enfermedades, como la rinotraqueítis o la calicivirosis, que cursan con sintomatología respiratoria). De ellos, los más importantes por su relación con los seres humanos, son el perro, el hurón y el visón.

El virus es un tipo de una sola hebra de ARN de polaridad negativa perteneciente al género Morbillivirus de la familia paramyxovirus y por lo tanto un familiar muy cercano de sarampión.

A pesar de haber una vacuna contra el virus, la enfermedad sigue siendo muy común en muchas regiones del mundo.

La inmunización de nuestra mascota

Los síntomas dependen de la acción directa del virus sobre los órganos o tejidos afectados y de las bacterias que proliferan en los mismos. De acuerdo con el sistema comprometido, podemos clasificarlos en:

  • Fiebre
  • Falta de apetito y bajada de peso.
  • Sin ganas de hacer nada.
  • Secreción nasal acuosa o con pus.
  • Vómitos y diarrea.
  • Deshidratación.
  • Dificultad al respirar y tos.
  • Erupciones o póstulas en la piel.
  • Endurecimiento de las almohadillas.
  • Enrojecimiento ocular o conjuntivitis.
  • Convulsiones o contracciones musculares involuntarias.
  • Movimientos de la mandíbula.
  • inclinación de la cabeza o parálisis

Tratamiento

Dada la dificultad de contrarrestar al virus causante de la enfermedad, el esfuerzo debe dirigirse a paliar la sintomatología y brindar apoyo terapéutico para permitir que el animal desarrolle sus propias defensas. No obstante, algunos recomiendan el uso de azatioprina, sustancia inmunosupresora, que funcionaría como antivírico, con buenos resultados.

No hay un tratamiento específico para el moquillo. El enfermo deberá ser tratado por un veterinario, normalmente con antibióticos para las infecciones bacterianas secundarias, fluidos hidroelectrolíticos, suplementos vitamínicos y nutricionales, y tratamientos puntuales para el tipo de síntomas presentes: mucolíticos y expectorantes para los signos respiratorios; antieméticos y antidiarreicos, para los digestivos, etc. De los signos neurológicos de posible aparición, solo las convulsiones tienen tratamiento efectivo.

Las Personas se pueden contagiar

Por raro que parezca la respuesta es sí. Si mantenemos contacto con perros infectados por moquillo, el virus del distemper se puede quedar impregnado en nuestra ropa, incluso en nuestra piel y puede ser portado a otro animal, llegándole a infectar.

Aunque suele ser difícil que se dé el caso, es mejor prevenir. Lavarse las manos es un buen inicio, sobre todo si trabajas o eres voluntario en algún centro canino.

Prevención

Todos los animales susceptibles deberían recibir dos o más dosis de una vacuna contra el moquillo, o combinada, durante su etapa de desarrollo, entre la sexta o séptima semana de edad hasta los tres o cuatro meses, y luego ser revacunados anualmente durante toda su vida. Existen en el mercado diversos tipos de ellas para perros y hurones domésticos, que en algunas jurisdicciones son obligatorias para las mascotas.

Los animales afectados, de ser posible, deben ser puestos en cuarentena, aislados de otros individuos de su especie por el tiempo que esparza el virus.

El virus se destruye en el entorno mediante limpieza rutinaria con desinfectantes, detergentes o secado. Aunque no sobrevive en el ambiente más de unas pocas horas a temperatura media (20-25 °C), sí puede hacerlo durante varias semanas a temperaturas ligeramente superiores a la de congelación

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